Por fin tengo un ratito para actualizar el blog! Es que con esto que trabajo cada día de la semana, no me queda tiempo para nada!
Pues nada, hago un post rapidito para mostraros mis últimas creaciones.
Rustic layer cake de frutos rojos y buttercream de philadelphia
Esta tarta la hice para una chica que no puede comer gluten. Es mi primera tarta para celíacos y la verdad, es que estoy bastante contenta con el resultado.
Después de consultar por internet los productos que no tienen gluten y después de mirar un montón de recetas, me puse manos a la obra. Decidí hacer un bizcocho de chocolate, lo rellené con mermelada de fresa y finalmente lo cubrí con buttercream de queso crema. Para la decoración, opté por colocar unos frutos rojos en lo alto de la tarta.
Ahora vamos con unos regalitos dulces para los más peques de la casa. Unas galletas decoradas para dos nenes y tres nenas.
Y finalmente estos deliciosos donuts con glaseados de varios sabores: chocolate, avellana, frambuesa. Ricos, ricos!
Hasta aquí mi post express. Espero que os haya gustado!
Ayyyyy espero tener más tiempo para el próximo pooooost!!!!!
Chic@s, os voy a contar la historia de como nació el Tupper Miquetes.
Érase una vez una mousse de chocolate que hice para la clase de francés y que gustó mucho a mis compañeras de clase, especialmente a Irene. En esa época yo hacia un dulce al año, no era tan pastelera como ahora.
Durante los últimos diez años, en muchas ocasiones, Irene me ha ido recordando lo buena que estaba esa mousse de chocolate para ver si me animaba a hacerla otra vez.
Como en los últimos años me he aficionado mucho a hacer todo tipo de dulces, un día me dijo: "Tu lo que tienes que hacer es como un Tupper Sex pero con dulces. Tienes que hacer un Tupper Miquetes! Nos preparas una muestra de dulces y nosotros los probamos" - Y quedamos que cuando Paula, que vive en Bilbao, viniese a Girona yo les montaria un Tupper Miquetes.
Dicho y hecho, Paula dijo que venia, les preparé unos dulces, invité al grupito de la uni (con novietes, maridos y futurísimos incluidos) a mi casa, fueron felices y comieron dulces de Miquetes Dolces.
Y ésta, chic@s, es la historia de cómo nació el primer Tupper Miquetes. El primer y último? Quién sabe...ya veremos hasta cuando les dura el empache xD
Os dejo algunas de las fotos de la celebración del Tupper Miquetes. Más abajo encontraréis la receta de LA MOUSSE DE CHOCOLATE.
Brownie de Oreos
Bizcocho de frambuesas
Huesos de santo y cookies veganas
Ahora si, vamos con la receta de la mousse!
Ingredientes:
- 250g de chocolate sin leche troceado
- 4 huevos ( separadas las yemas de las claras)
- 75g de azúcar
- 75g de mantequilla blanda
- 4 cucharadas de leche
Preparación:
En un recipiente, llevamos la leche a ebullición, retiramos del fuego, añadimos el chocolate y removemos enérgicamente hasta que esté totalmente deshecho.
Añadimos al chocolate caliente, la mantequilla y removemos hasta que esté integrada.
Incorporamos las yemas al chocolate sin dejar de remover hasta obtener una mezcla homogénea. El chocolate no puede estar caliente ya que se nos cuajarían las yemas.
Montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos al chocolate con movimientos envolventes hasta que se integren bien.
Vertemos la mousse en vasitos y decoramos al gusto.
Hay que guardar la mousse en la nevera y consumirla en el mismo día ya que lleva huevo crudo.
El domingo 13 de marzo participé, con este layer cake de frambuesas, en el concurso de tartas de la Feria de Pascua de La Pera, un pueblecito de la provincia de Girona. Ya hice esta tarta en otra ocasión (ver aquí), pero esta vez me quedó más buena, me quedó muy buena!
Esta receta también os sirve para hacer estos cupcakes de frambuesa.
Allí está el mío! El rosita pequeñito!
Ahhh!! Se me olvidaba deciros que gané el primer premio!!! :P Participaron unas quince tartas y la mia quedó primera. Tengo que decir que muchas de las recetas de esta tarta son de Alma Obregón, o sea que supongo que le debo parte del éxito a ella :P
Vamos con la receta que esta tiene muchos pasos!
Ingredientes para el bizcocho (3 moldes de layer cake de 15 cm):
- 200ml de aceite
- 200g de azúcar
- 200g de harina
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 4 huevos
- Extracto de vainilla
Preparación:
Precalentamos el horno a 180º y engrasamos los moldes.
Tamizamos la harina y la levadura, reservamos.
Batimos el aceite, el azúcar y los huevos hasta que estén bien integrados. Mientras más batamos los huevos, más esponjoso quedará el bizcocho.
Añadimos la harina batiendo a velocidad baja. Añadimos extracto de vainilla al gusto y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.
Vertemos la masa en los moldes de manera que en todos haya la misma cantidad. Para eso, podemos pesar la masa o utilizar una cuchara de helado.
Horneamos unos 25-30 minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio. Dejamos enfriar y deslmoldamos los bizcochos.
Ingredientes para el puré de frambuesas:
- 300g de frambuesas frescas
- 70g de azúcar glacé
- 2 cucharadas de maicena
Preparación:
Ponemos todos los ingredientes en un cazo a fuego lento y removemos hasta que las frambuesas queden hechas puré. Reservamos y dejamos que se enfríe.
Ingredientes para el almíbar:
- 100g de azúcar
- 100ml de agua
- Medio vaso de ron
Preparación:
Llevamos a ebullición el agua y el azúcar. Retiramos del fuego y añadimos el ron. Dejamos templar.
Ingredientes para el buttercream de queso y frambuesa:
- 300g de icing sugar o de azúcar glacé
- 125g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 125g de queso de untar tipo Philadelphia (tiene que estar muy frío y no puede ser light)
- Pasta de frambuesa al gusto (yo siempre uso las pastas de la marca Home Chef porque tienen un sabor excelente y son bastante naturales)
Preparación:
Tamizamos el azúcar y lo batimos con la mantequilla a velocidad máxima hasta que se integre. Yo le tuve que añadir una cucharadita de leche porque le costaba mucho mezclarse.
Cuando la mezcla esté blanca y esponjosa añadimos el queso, batimos a velocidad baja y vamos aumentando. Batimos hasta que la mezcla sea homogénea y cremosa.
A continuación vamos añadiendo la pasta de frambuesa en pequeñas cantidades hasta obtener el sabor deseado. No echéis mucha pasta de golpe ya que con poca cantidad conseguimos mucho sabor.
Para las rosas y las hojas utilicé el buttercream sin añadirle el queso ya que tiene más consistencia. Para darle un poco de sabor, le añadí extracto de vainilla.
Para las hojas, teñiremos un poco de buttercream con colorante en gel de color verde.
Montaje de la tarta:
Igualamos los tres bizcochos a la misma altura. Con un pincel, los empapamos con almíbar.
Llenamos una manga pastelera con el buttercream de queso y frambuesa, reservamos.
Cogemos la base donde irá la tarta, le ponemos un poco de buttercream y colocamos el primer piso del bizcocho encima. De esta manera no se nos moverá.
Con la manga pastelera, hacemos una "barrera" de buttercream por todo el borde del bizcocho (para que no se escape el puré de frambuesas). Llenamos el "circulo" vacío que queda en medio con puré de frambuesas. Colocamos el segundo piso encima intentando que quede recto y seguimos el mismo procedimiento que con el anterior. Colocamos encima el último piso.
Cubrimos la tarta con una primera capa fina de buttercream de queso y frambuesa con la ayuda de una espátula. Refrigeramos unos 20 minutos.
Sacamos la tarta de la nevera y la cubrimos con una segunda capa de buttercream intentando que quedé lo más lisa posible.
En cuanto a la decoración, podéis hacer la que más os guste. Yo le hice unos detallitos en la base con una boquilla de estrella. Para hacer las rositas, como no tenia mucho tiempo, usé directamente una boquilla rusa para hacer rosas.
Hay que guardar la tarta en la nevera!
Lleva mucho trabajo pero está buenísimoooooo!!!
Cerámica de La Bisbal d'Empordà
Y este fue el premio que me dieron, un plato de cerámica de La Bisbal d'Empordà para llenarlo de pasteles!
En cuanto vi esta receta en el blog de Megasilvita corrí a comprarme el molde de silicona Pillow Silikomart Professional para poder hacerla.
Se trata de unas tartitas tipo mousse con una base de bizcocho de chocolate con leche y un glaseado de chocolate negro. Son tan monas y elegantes que parecen las que encontramos en las pastelerías.
La receta es un poco larga ya que tiene varias preparaciones pero no tiene una gran dificultad.
Vamos allá!
Ingredientes:
Para la placa de bizcocho de chocolate con leche:
- 1 huevo
- 20g de azúcar blanco
- 30g de harina
- 40g de chocolate con leche
Para la mousse de chocolate blanco:
- 1 clara de huevo
- 20g de azúcar blanco
- 170ml + 30ml de nata para montar (recordad que para que monte tiene que tener un mínimo de 35% de materia grasa y tiene que estar muy fría)
- 180g de chocolate blanco
- 3 hojas de gelatina
Para el glaseado de chocolate negro:
- 60ml de nata para montar (35% m.g)
- 90g de azúcar blanco
- 30g de cacao en polvo puro sin azúcar
- 2 hojas de gelatina
- 15ml de agua templada
-15ml de agua muy fría
Preparación de la placa de bizcocho de chocolate con leche:
Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo y engrasamos el molde.
Derretimos el chocolate con leche al baño María y reservamos (También se puede deshacer en el microondas pero es que yo no soy muy fan de este electrodoméstico :P)
En un bol, batimos el huevo con el azúcar blanco hasta que blanquee. Incorporamos la harina y mezclamos con movimientos envolventes.
Añadimos el chocolate con leche y volvemos a remover hasta obtener una mezcla homogénea.
Volcamos la masa dentro del molde y lo metemos en el horno. Como es poca cantidad de masa, en unos 12-15 minutos ya estará lista.
Dejamos enfriar la placa de bizcocho sobre una rejilla. Cuando esté fría, cortamos rectángulos del mismo tamaño que nuestras tartitas ya que serán las bases de estas.
Preparación para la mousse de chocolate blanco:
Ponemos las hojas de gelatina en remojo con agua muy fría. Deben quedar totalmente cubiertas y estar así unos 10 minutos.
En un bol, montamos la clara de huevo a velocidad alta. Cuando esté semi montada, añadimos el azúcar poco a poco sin dejar de batir. Seguimos montando hasta conseguir un merengue blanco, brillante y muy firme. Lo reservamos en la nevera.
En otro bol, semi montamos los 170ml de nata aumentando la velocidad progresivamente, hasta obtener una consistencia cremosa pero que no sea muy firme. Reservamos en la nevera.
Derretimos el chocolate blanco al baño María. Removemos para atemperarlo un poco y reservamos.
Colocamos los 30ml de nata en un cazo y la calentamos. Añadimos las hojas de gelatina que teníamos en remojo bien escurridas y removemos con una cuchara para que se deshagan.
Incorporamos esta mezcla al chocolate blanco derretido y removemos hasta obtener una pasta. Así bajaremos también la temperatura de la mezcla.
Sacamos la nata semi montada de la nevera y la incorporamos a la mezcla del chocolate blanco con una espátula y realizando movimientos envolventes. Añadimos el merengue siguiendo el mismo procedimiento.
Metemos la masa en una manga pastelera y la repartimos en los 8 compartimentos del molde hasta 3/4 de se capacidad.
Colocamos una base de bizcocho de chocolate con leche en cada uno de los compartimentos presionando ligeramente para que se adhiera a la masa y no queden burbujitas de aire.
Lo metemos en el congelador un mínimo de 4 horas.
A continuación os dejo un vídeo sobre como usar del molde Pillow.
Preparación para el glaseado de chocolate negro:
Remojamos las hojas de gelatina en agua muy fría durante unos 10 minutos.
Tamizamos el cacao en polvo.
Mientras, en un cazo, mezclamos el azúcar, la nata y el agua templada. Removemos con unas varillas hasta que estén bien integrados entre si.
Llevamos el cazo a fuego medio controlando la temperatura con un termómetro de azúcar. Cuando llegue exactamente a 80º lo retiramos del fuego.
Incorporamos el cacao en polvo y removemos enérgicamente con unas varillas de mano. En caso que os quede una mezcla irregular o con grumos, podéis pasarle el túrmix hasta que quede una mezcla super fina.
Añadimos las hojas de gelatina bien escurridas a la mezcla y removemos hasta que estén totalmente deshechas.
Añadimos el agua fría removiendo con movimientos envolventes y suaves. Dejamos reposar a temperatura ambiente.
Al bajar la temperatura puede que el glaseado adquiera densidad. Para usarlo, solo hay que calentarlo un poquito y dejarlo reposar antes de glasear las tartitas. La temperatura perfecta para aplicarlo es de unos 30º.
Glaseado:
Sacamos las mini tartas del congelador y las retiramos del molde con mucho cuidado para que no sufran daños. Si os cuesta mucho desmoldarlas, podéis esperar a que el molde se atempere un poco o mojarlo un poco con agua caliente.
Colocamos las tartas sobre una rejilla y la rejilla encima de un recipiente que recoja el exceso de glaseado (plato hondo, bandeja de horno...). Es importante que las tartas no se toquen entre ellas para que quede un glaseado perfecto.
Empezamos a verter el glaseado por encima de las mini tartas sin parar.
Cuando las tengamos todas glaseadas, las dejamos reposar un poquito y las decoramos a nuestro gusto. Yo las decoré con frambuesas y un poco de viruta de pan de oro.
Con la excusa de participar en el National Bundt Cake Day organizado por I love Bundt Cakes, adquirí mi segundo molde de Nordic Ware: el Kugelhopf. Aunque cualquier excusa es buena para hacerse con un molde de Nordic Ware, espero que la colección siga creciendo, estos moldes son amor! En este post anterior podéis leer la historia de este tipo de bizcochos.
Pues bien ya solo me faltaba encontrar una receta para celebrar este día tan dulce. Así que me puse a buscar y encontré este Bundt Cake de chocolate blanco y coco de El rincón de Bea. Aunque a mi me pierde el chocolate blanco, me daba un poco de miedo que junto con el coco quedase excesivamente dulce, o sea que decidí añadirle unas frambuesas por lo del contraste dulce-ácido.
La verdad es que el resultado fue fantástico, salió un Bundt delicioso con el punto perfecto de dulzor. Además el bizcocho quedó superesponjoso y para nada seco.
Vamos con la receta!
Ingredientes ( Para un molde de 10 tazas)
- 125g de chocolate blanco cortado en trocitos
- 125ml de agua caliente
- 200g de azúcar
- 250g de mantequilla pomada
- 6 huevos L
- 1 cucharadita de extracto o pasta de vainilla
- 125ml de buttermilk (si no lo encontráis podéis mezclar 125ml de leche con una cucharadita de zumo de limón. Lo dejáis reposar unos 10 minutos y listo!)
- 350g de harina
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 75g de coco rallado deshidratado
- 100g de frambuesas frescas (espolvoreadas con harina)
- Azúcar glacé para decorar
Preparación:
Precalentamos el horno a 175º y engrasamos el molde (yo lo hago con spray desmoldante y además lo espolvoreo un poquito de harina)
Tamizamos la harina con el bicarbonato y reservamos.
En un bol, mezclamos el agua caliente con el chocolate blanco para que este se derrita y reservamos.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y sea cremosa.
Añadimos los huevos uno a uno ligeramente batidos. Esperar a que esté bien integrado para añadir el siguiente huevo.
Incorporamos la vainilla.
En una jarra, mezclamos la el agua con el chocolate y el buttermilk.
A la mezcla de la mantequilla, añadimos la harina en tres veces alternándola con la mezcla del chocolate y el buttermilk, batiendo sin pasarnos hasta que esté incorporada.
Con una espátula, incorporamos el coco deshidratado.
Volcamos un tercio de la masa en el molde del Bundt ( siempre por el mismo lado) asegurándonos con una espátula que la masa entra en todos los rinconcitos y que no tiene aire.
Colocamos la mitad de las frambuesas que habremos espolvoreado con harina para que no se nos hundan hacia el fondo.
Vertemos otro poquito más de masa y colocamos las frambuesas restantes. Acabamos de verter lo que queda de masa y alisamos la superficie.
Horneamos unos 55-60 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga completamente limpio.
Sacamos el Bundt del horno y lo dejamos reposar sobre una rejilla exactamente 10 minutos. Pasado este tiempo, desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre la rejilla.
Cuando esté totalmente frío, espolvoreamos un poquito de azúcar glacé por encima y nos lo zampamos!!
Este es un dulce que me encanta porque además de estar riquísimo, tiene una estética muy natural y rústica, a la vez que elegante. Vamos, que es un postre muy cuqui de toda la vida!
Decidí hacerlas rellenas de crema pastelera porque son las clásicas y de ganache de chocolate porque a mi no me gusta la crema. Digo yo, que ya que las hago las tendré que probar! :P
Como no soy muy fan de la gelatina, para que la fruta luciera más, utilicé azúcar glacé y brillo de manzana (yum!).
Vamos con la receta!
Ingredientes para la masa quebrada (salen unas 13 tartaletas en moldes de 10 cm):
- 250g de harina
- 150g de mantequilla bien fría
- 30g de harina de almendra
- 80g de azúcar glacé
- Una pizca de sal
- Un huevo frío
- Una cucharada de agua fría ( por si la necesitamos)
Preparación:
En el bol de la KitchenAid batimos a velocidad baja las harinas, la sal, el azúcar y la mantequilla hasta que parezca pan rallado.
Añadimos el huevo. Si vemos que la masa se mezcla bien y queda compacta no necesitaremos el agua. Si vemos que cuesta que quede una masa uniforme, entonces añadiremos la cucharada de agua fría.
Hacemos una bola con la masa, la ponemos entre dos papeles de hornear y la aplanamos un poco con el rodillo (4-5 mm). Lo ponemos tal cual en la nevera unos 20 minutos.
Pasados los 20 minutos, estiramos la masa con el rodillo hasta que tenga unos 2-3 mm de grosor.
Cortamos la masa en círculos de un tamaño un poco más grande que los moldes de las tartaletas y forramos los moldes que previamente habremos engrasado. Recortamos la masa sobrante con un cuchillo y pinchamos la base con un tenedor.
Congelamos las tartaletas unos 15 minutos y mientras precalentamos el horno a 180º.
Sacamos las tartaletas del congelador y les ponemos encima papel de aluminio con algún peso (garbanzos, arroz, pesos de hornear...) para evitar que la masa suba durante el horneado.
Horneamos durante unos 8-9 minutos y retiramos el papel de aluminio con los pesos. Horneamos un ratito más, hasta que las bases estén totalmente horneadas y doraditas.
Dejamos templar y desmoldamos.
Tartaletas recién salidas del horno
Ingredientes para el relleno:
Crema pastelera:
- 500g de leche
- 90g de yemas de huevo
- 100g de azúcar blanco
- 45g maicena
- 1 vaina de vainilla (o el aroma que prefiráis: ralladura de limón o naranja, canela...)
Ganache de chocolate:
- 250 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
- 320g de chocolate de cobertura
Para preparar la crema...
En un cazo calentamos la leche con la mitad del azúcar y la vainilla
En un bol batimos las yemas, la maicena y el resto del azúcar hasta obtener una mezcla homogénea.
Cuando la leche esté templada, vertemos un poco en el bol de las yemas y lo disolvemos bien. Lo añadimos al resto de la leche.
Sin dejar de remover, calentamos la mezcla a fuego lento hasta que espese. Retiramos del fuego y removemos sin parar para que no se formen grumos. Cuando la crema sea homogénea y lisa, la ponemos otra vez en el fuego y esperamos hasta que hierva.
Retiramos del fuego, dejamos templar un poquito (para no quemarnos las manos) y rellenamos una manga pastelera.
Finalmente, llenamos las tartaletas con la crema.
La crema que sobre, la podemos guardar en la nevera cubierta con un papel film "a piel".
Para preparar el ganache...
En un bol, cortamos el chocolate en trocitos.
En un cazo, llevamos la nata a ebullición y la vertemos sobre el chocolate. Mezclamos muy bien y rellenamos las tartaletas con una cuchara.
Brillo de manzana
Ingredientes para el brillo de manzana:
- Las pieles y los corazones de 3 manzanas
- 1 vaso de azúcar blanco
- 1 vaso de agua
Preparación:
Lo ponemos todo en un cazo y lo dejamos hervir a fuego lento unos 30-35 minutos, hasta que espese. Lo podemos guardar en la nevera, en un tarro de cristal, y cuando lo vayamos a utilizar lo calentamos unos segundos en el microondas para que no esté tan espeso y sea más fácil pintar las tartaletas.
Para decorar, colocamos la fruta que más nos guste encima de las tartaletas y las espolvoreamos con azúcar glacé o las pintamos con el brillo de manzana.
Ojoo!! Hay que conservar las tartaletas en la nevera ya que tienen crema pastelera y ganache de chocolate.
Espero que os guste y que intentéis hacer la receta, las tartaletas son amoooorrr!!!
Los éclairs son un postre típico francés de forma alargada, que se elaboran con la misma masa que los petit choux (profiteroles). Éclair significa "relámpago" y se cree que recibió este nombre en francés por la forma en la que brilla cuando se cubre con el glaseado. Este dulce se originó en Francia a principios del siglo XIX.
Se pueden rellenar de cualquier cosa: crema, nata, trufa... Yo en este caso los rellené de nata y de nata con sabor a frambuesa. Tengo que confesar que, en realidad, la nata de frambuesa tenía que ser un praliné montado de avellanas pero...no salió y tuve que improvisar con lo que tenía a mano XD Por suerte, el resultado fue exquisito.
Vamos con la receta!
Ingredientes:
Para la masa choux:
- 150g de harina
- 100g de mantequilla
- 250g de agua
- 4 huevos ( puede que necesitéis alguno más o alguno menos)
- 5g de sal
- 5g de azúcar blanco
Para la nata normal y la nata de frambuesa:
- Entre 60-75 g de azúcar glasé por cada 250 ml de nata
- Pasta de frambuesa al gusto ( yo uso la de Home Chef)
En un cazo, ponemos a hervir el agua con la mantequilla, la sal y el azúcar.
Retiramos del fuego y añadimos la harina. Mezclamos muy bien para que no nos queden grumos. A continuación, ponemos la mezcla en el fuego para secar la masa removiendo de vez en cuando para que no se nos queme.
Cuando la masa se nos despegue bien de las paredes del cazo, la pasamos a un bol y empezamos a añadir lo huevos uno a uno. Hasta que el primer huevo no esté bien integrado en la masa, no echaremos el siguiente y así sucesivamente. Dependiendo del tamaño de los huevos y de lo que hayáis secado la masa, necesitaréis más o menos huevos.
Metemos la masa choux dentro de una manga pastelera y hacemos las formas sobre una bandeja de horno con papel vegetal.
Metemos la bandeja en el horno y bajamos la temperatura a 180º. Cuando estén doraditos los sacamos del horno y los dejamos enfriar para poder rellenarlos.
Procedemos a montar la nata que debe estar muy fría (es conveniente que el bol y las varillas también estén muy fríos).
Ponemos la nata en el bol y empezamos a batir (yo lo hago a velocidad 6 con la Kitchen Aid). Cuando empiece a tomar consistencia cremosa, añadimos el azúcar glasé poco a poco y continuamos batiendo sin dejar de vigilar. En cuanto esté consistente y empiece a brillar, ya estará lista.
Apartamos un poco de nata y le añadimos pasta de frambuesa a nuestro gusto. Cuidado, que si nos pasamos nos puede quedar muy ácida!
Mezclamos con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea.
Metemos las dos natas en mangas pasteleras y rellenamos los éclairs. Para rellenarlos los podéis cortar por la mitad o podéis hacerles un agujerito. A mi me gusta más abrirlos y que se vea el relleno!
Derretimos por separado el chocolate negro y el blanco al baño maría. Les añadimos un poco de nata, hasta tener la consistencia deseada. Finalmente bañamos los éclairs con el chocolate y terminamos con unos sprinkles.
Hacía tiempo que tenía ganas de hacer un layer cake pero nunca encontraba el momento adecuado, hasta que hace unos días se me presentó la ocasión perfecta. Pues bien, con motivo del cumpleaños de Ariadna, la pareja de Jose María, un compañero de trabajo, hice mi primer layer cake.
La receta del bizcocho la saqué del curso on-line de Alma Obregón y quedó superesponjoso. Para el relleno, preparé un puré casero de frambuesas naturales que quedó delicioso. Como la tarta tenía que ser rosa, opté por cubrirla con buttercream de queso y frambuesas y le añadí un poquito de colorante rosa. Finalmente, acabé de decorarla con mariposas y letras de fondant.
Aunque quedó muy vistoso, todavía tengo que pulir mi técnica :P
Hoy os posteo las fotos de unas cositas que hice para Gloria de Moments Gloria Busquets, la event planner de la que ya os hablé en posts anteriores. Le preparé estos dulces para el montaje de una sesión de fotos que va a hacer en un lugar rústico con caballos. Como se trata de un entorno campestre opté por dulces sencillos con un aire muy natural. Aquí los tenéis (estas son las humildes fotos que hice en mi casa, a ella se las hará un fotógrafo profesional):
Los cupcakes son de (de izquierda a derecha):
- Bizcocho de vainilla relleno de praliné de avellanas, con buttercream de praliné de avellanas y avellanas caramelizadas.
- Bizcocho de vainilla relleno de puré de frambuesas casero, con buttercream de queso y frambuesa.
- Bizcocho de zanahoria con buttercream de queso.
Puré de frambuesas casero
Estas galletas son de avena y chocolate, del mismo estilo que las que venden en Ikea pero de sabor, nada que ver :) Perfectas para acompañar a un té Kukicha ecológico, mi favoritooo!!!
Y finalmente mis galletas decoradas de mantequilla, diferentes a lo que estáis acostumbrados a ver. Esta vez más rústicas y sencillas para adaptarse al escenario de la sesión de fotos.
El otro día hice no uno, sino dos bizcochos de frambuesas!! La primera vez, hice solo uno y nos quedamos cortos en casa. Y es que está bueno no, lo siguiente! La receta la saqué del blog de Megasilvita y el resultado es excelente (yo al final le doy un toquecito de azúcar moreno, encima de las láminas de mantequilla). Con lo chocolatera que soy yo, no puedo creer que un dulce que no tiene chocolate sea tan delicioso, ya os digo que en mi casa duró ná y menos. Tenéis que probarlo!